martes, 16 de marzo de 2010

De la Fuente de Félix Rodríguez (...y 3)

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CAPÍTULO 3 : Su palabra y mil imágenes

Una tarde de calor fui con mi familia a bañarme al río Jarama, en un tramo en el que ahora no lo haría por nada del mundo. Tenía unos ocho años. El río resultaba para mí un lugar maravilloso y divertido. Sin embargo, deseaba volver a casa a tiempo para no perderme el programa de Félix. Diez, doce años después, mi teledependencia ante los documentales de El Hombre y la Tierra, serie ibérica, Venezuela o Canadá, era igual de fuerte.

¿Cómo permaneció en pantalla, durante quince años, un personaje que sólo hablaba de animales en un país que ha depredado su ambiente desde los albores de la historia? Probablemente, porque supo tocar la fibra sensible. Porque su voz, sus imágenes, despertaban sentimientos. A nadie dejaba indiferente el águila arrebatadora de cabritillos, la culebrera engullendo un ofidio a la hora de la cena o la loba enterrando a su lobezno muerto por el hombre. Sentimiento a veces sentimental, por lo que tenía de forma humana trasplantada a lo animal. Un recurso que dominó con maestría, al igual que los trucos de que se valía para captar el sensacionalismo natural, las más de las veces inaccesible a los ojos, los prismáticos o, por descontado, a la cámara de cine. Los que ya andábamos metidos en esto del campo sorprendíamos, desde el sillón expectante, a los lobos de Félix, filmados en Guadalajara, persiguiendo planos de muflones de Cazorla para, finalmente, dar caza a una cabra doméstica en un plano tan general que no se acusaba el ardid cinematográfico.

Es posible que sus emisiones radiofónicas de La Aventura de la Vida en RNE fueran seguidas por una audiencia más reducida. Durante seis años prácticamente ininterrumpidos le escuché. La palabra, su sonora pronunciación vibrante y enfatizada, aún calaba más adentro sin necesidad de fotogramas. ¿Quién no trató de imitar aquella torrentera de sílabas desbordando vitalidad?.

Me tentaba la idea de escribirle. Iba viendo que su influencia me empujaba a iniciarme en la observación y el estudio naturalista y que mis horizontes lindaban con la divulgación. Estas cosas pasaban por mi cabeza cuando llegó la noticia. La última noticia de Félix. Fui a “verle” al Ministerio de Cultura, pero las cajas estaban cerradas. Afortunadamente, su imagen más real la había captado en una conferencia. Su palabra estaba allí, con él. No me atreví a decirle nada y el aplazamiento quedó en el aire de las aspiraciones. Pero, como él decía “eso será tema para el próximo capítulo”.




(FÉLIX CONTINÚA en todos nosotros)




* Textos extraídos del artículo que publiqué en la revista Quercus (nº 49, marzo 1990) por el décimo aniversario de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente.



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CAPÍTULO 3: Su palabra y mil imágenes



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19 comentarios:

Ramuol dijo...

Un personaje y una voz inolvidable!! Pocos perduran en la memoria de tanta gente 30 años después y mucho menos si hablamos de naturaleza...
Saludos

Máster en Nubes dijo...

Qué bien me lo estoy pasando con esto, Javier. Yo estoy segura que ahora con los medios que tenemos y con muchas cosas más se puede hacer una divulgación buena, se debe hacer. Y que los blogs, éste, por ejemplo, y otros de naturaleza, estáis haciendo una labor excelente. Por eso mi enhorabuena...

Javier 16 dijo...

Bueno Javier, tú, aún tuviste la fortuna o la suerte de verlo en vida. Yo, particularmente, nunca supe que los programas que rodaban en Pelegrina, estaban siendo dirigidos por él, a tan sólo 70 km de mi pueblo. Me quedé sin conocerlo en persona; pero me alegro de tu suerte.
Saludos.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Inolvidable, Ramuol, esa es la palabra exacta para alguien como Félix. Inolvidable tanto para los que lo conocieron como para los que no llegaron a conocerlo pero fueron alcanzados por su voz e imagen.
Saludos también para ti.

Gracias por tus palabras, Máster. Hoy tenemos más medios (aunque menos medio natural) pero se me antoja muy difícil divulgar y motivar acerca de la Naturaleza a una generación que vive en un mundo virtual. Nosotros no teníamos internet, ni chat, ni redes sociales, ni videojuegos..."sólo" teníamos a Félix, el campo y la Vida por delante.
Ojalá los blogs de Naturaleza sirvan para conmover a una nueva generación.

Javier, aunque no llegué a cruzar ni una palabra con Félix te puedo asegurar que en aquella conferencia en que lo vi su presencia y su voz eran tan fascinantes y magnéticas como en la tele o en la radio. Mucho más aún.
Cuando, visité la Hoz de Pelegrina -lustros después de haber sido desmontado el campamento de rodaje de Félix- me resultó familiar cada rincón y parecía percibirse la presencia de Félix...que iba dentro de nosotros.
Saludos para ti.

Miazuldemar dijo...

Qué gran homenaje Javier, me he leído las dos entradas pendientes que tenía de tirón. Hasta me has emocionado. Ojalá nos salga otro Félix algún día, aunque será incomparable.

Como anécdota te contaré que cuando entro a comprar el pan en una tienda de orientales (es la que mejor me pilla yendo a casa) muchas tardes están viendo a Félix en la 2 a eso de las 19.15.

¿Llegaría hasta su páis la fama de nuestro Félix?¿O simplemente será que les hipnotiza las imágenes y el tono de voz?

Un abrazo!

Hana dijo...

eu ador seu blog, em gratidão deixo aqui um carinho espero que goste, deixo de coração.

O sal da Terra
Roupa Nova
Composição: Beto Guedes


Anda, quero te dizer nehum segredo
Falo nesse chão da nossa casa
Vem que tá na hora de arrumar
Tempo, quero viver mais duzentos anos
Quero não ferir meu semelhante
Nem por isso quero me ferir
Vamos precisar de todo mundo
Pra banir do mundo a opressão
Para construir a vida nova
Vamos precisar de muito amor
A felicidade mora ao lado
E quem não é tolo pode ver
A paz na Terra, amor
O pé na terra
A paz na Terra, amor
O sal da Terra
És o mais bonito dos planetas
Tão te maltratando por dinheiro
Tu que és a nave nossa irmã
Canta, leva tua vida em harmonia
E nos alimenta com teus frutos
Tu que és do homem a maçã
Vamos precisar de todo mundo
Um mais um é sempre mais que dois
Pra melhor juntar as nossas forças
É só repartir melhor o pão
Recriar o paraíso agora
Para merecer quem vem depois
Deixa nascer o amor
Deixa fluir o amor
Deixa crescer o amor
Deixa viver o amor
(O sal da terra)
com carinho
Hana

Pilar dijo...

me ha gustado mucho¡¡
sabía y/o le salía así... pero era un comunicador extraordinario, bárbaro¡¡
"Sentimiento a veces sentimental", "por lo que tenía de forma humana trasplantada a lo animal" y por ese sensacionalismo naturalista... puede que fueran truquillos pero yo pienso que
era pasión y eso es lo que se contagia enormemente¡¡¡
estupendo artículo¡¡¡ un gusto leerle, profesor¡¡
un abrazo

Montse dijo...

¡Qué bien lo cuentas, F.Javier!!!
Has conseguido emocionarnos a todos con estos textos llenos de sentimiento, de nostalgia y yo diría que de esperanza.
Los jóvenes de ahora no tienen un Félix que les haga sentir pasión por la naturaleza y por la vida animal, pero estoy convencida de que muchos de ellos se interesan por el medio ambiente, el cambio climático y la conservación. En este sentido nuestro deber, como adultos, es hacerles llegar el mensaje que el gran Félix nos brindó.
He disfrutado mucho con estos tres posts!!!

Un beso.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Gracias, Mamen, por tu comentario. No creo que vuelva a haber otro Félix, creo más bien en que cada uno aporte su granito de arena...o de arroz, como esos orientales de tu barrio hipnotizados por la magia de Félix.
Otro abrazo para ti.

Hola Hana, gracias por el texto de O sal da Terra, nuestra Tierra...ese hermoso planeta azul al que Félix tanto amó y nos ayudó a amar.
Obrigado.

Sí, Pilar, ante todo Félix era pasión, pero en su caso se complementaba perfectamente con una desbordante capacidad de comunicación y un bagaje de conocimientos amplio y profundo. Pasión, sentimiento, actividad frenética y una gran inteligencia...al servicio de una noble tarea: mostrarnos lo mucho y bueno de la Vida que nos rodea.
Otro abrazo para ti.

Gracias, Montse. Todos nos emocionamos ante el recuerdo de Félix. Diría que basta pronunciar su nombre para avivar el latido de nuestro corazón.
Como bien dices, los jóvenes hoy se interesan por el cambio climático, el medio ambiente, la conservación...Pero eso son conceptos (a veces difíciles de entender y aplicar). Félix nos habló de todo ello pero partiendo de lo cercano, de los animales, los paisajes, de la Vida que palpita en cada rincón al alcance de cualquiera. La pasión por la Naturaleza cotidiana es el gran motor. Aunque la virtualidad de los conceptos también ayude no es suficiente -eso creo- para actuar en defensa de la Vida.
Insisto, hoy nos hace mucha falta la pasión que Félix encendió.
Otro beso para ti.

Jesús Dorda dijo...

Creo que en la radio era donde más hondo llegaba, solo con la voz. Le escuchaba mientras volvía de la Facultad a primera hora de la noche (transistor con auricular de un solo oido), lo malo es que desde el metro no se oía, alguna vez salí dos estaciones antes para poderle escuchar mientras volvía andando. Otra temporada lo ponían más tarde y lo escuchaba ya en la cama. Los debieron repetir o cambiar de horario. Era más impresionante que en la tele.
Fui a esperarle al aeropuerto muy emocionado de verme rodeado por su familia y compañeros de rodaje.
Fue la época en que nos conocimos tú y yo. ¡¡ 30 años ya !! de seguirle de una u otra manera.

Neli dijo...

Felix fue y sigue siendo uno de los grandes y pase el tiempo que pase, quienes le conocimos por la tele (o en persona) asi como quienes le conocieron después de oidas y testimonios, por supuesto que admitimos que ha calado en nosotros. Efectivamente no deja indiferente aquellas imágenes, su energía y devoción al hablar de la naturaleza, del hombre y la tierra, asi como su amor por los animales y la naturaleza en general.

Hoy en día hay herramientas para seguir su camino, yo me alegro de haber tropezado con tu blog, porque me enseñas muchas cosas y todas me gustan.

Un fuerte abrazo.

ana dijo...

"... el aplazamiento quedó en el aire de las aspiraciones".

Me uno a tu experiencia, a mí también me pasó algo parecido con una escritora. Yo quise ser prudente, intenté no molestar... y me he arrepentido para el resto de mis días. Aquella había sido mi oportunidad más certera. Y la dejé escapar. Quizá tuviera que ser así, pero a mí me pesa, y me pesará siempre.

Un abrazo, se nota que has disfrutado mucho con estas entradas; en ellas nos dejas el recuerdo de tus ojos de niño, esa infancia que afortunadamente aún se deja sentir en tu tiempo presente. Gracias por compartirla y contagiarnos un poco el recuerdo de aquellos años.

Hana dijo...

Queria saber seu idioma, pra compreender melhor seus post!!
com carinho
Hana

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Treinta años, Jesús, sin Félix pero con nuestra mutua amistad. Nuestra amistad y otras amistades de muchos naturalistas de aquella generación tienen relación directa con la labor de Félix...¡Aunque hubiera momentos en que yo mismo abandonaba a los amigos para que Félix me pillara en casa durante su emisión de radio!

Gracias, Neli, por tus palabras. Hoy hay muy buenas herramientas para divulgar y concienciar, para seguir el camino que Félix marcó con trazo firme. Son otros tiempos, pero su pasión por la Vida es lo que siempre ha de perdurar.
Otro abrazo, fuerte, para ti.

Ana, es mejor no apesadumbrarse por esos aplazamientos imposibles. Si nunca llegué a cruzar una palabra con Félix, sencillamente fue porque no llegó el momento. Nunca sabemos -sabremos- si lo que parece un momento oportuno para nosotros también lo es para nuestra vida y destino.
De Félix me quedan los mejores recuerdos de mi infancia, adolescencia y primera juventud...¡y eso ya es mucho!.
Otro abrazo para ti (y a dejar escapar los pesares).

Hola, Hana, los idiomas enriquecen el espíritu humano...pero nos distancian. Los sentimientos y emociones naturales son más cercanos. Félix Rodríguez de la Fuente fue un maestro que nos habló en el idioma de la Naturaleza y la Vida.
Con cariño: obrigado.

El Naturalista dijo...

Gran artículo, Fcº Javier; me has hecho pensar en esa paradoja que comentas: una figura divulgadora de la naturaleza que triunfa durante décadas en el país que perseguía a las alimañas... Sólo su valía personal puede explicar esa hazaña. Un saludo naturalista.

P.F.M. dijo...

Aún oigo su voz, que programas...

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Gracias, Naturalista. Sí, sólo alguien de tanta valía a la hora de divulgar (y concienciar) pudo obrar aquel imposible. Supongo que fue porque supo combatir la ignorancia y el ensañamiento con la cabeza y el corazón.
Otro saludo para ti.

Somos muchos, P.F.M., los que seguimos oyendo su voz, porque se instaló en lo más profundo de nuestras neuronas...como una voz ancestral de la propia Naturaleza.
Saludos.

Wili y Colasina. dijo...

Es natural que después de 20 años de haberlo leído en el Quercus no recordase el contenido. Por eso, gracias por sacarlo a la luz de nuevo, conmovedor y real en todo.
Saludos.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Gracias, Isolino, por tus palabras. Cuando se describe algo desde lo profundo, algo tan compartido como la admiración por Félix...el tiempo no pasa.
Saludos, Wili y Colasina.