jueves, 13 de septiembre de 2012

QUITAMERIENDAS: la estrella de los pastos

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A veces se duda pretendiendo encajar una especie en un ecosistema. Eso sucede con las quitameriendas cuyos nombres científicos (Merendera montana, también Merendera pyrenaica) inducen a creer que se trata de una especie propia de las montañas. Cierto es que allí florecen entre mediados de agosto y mediados de septiembre, pero también lo hacen en tierras bajas. 

Las quitameriendas son flores exclusivas de la península ibérica, fuera de ella sólo existen en el suroeste francés. Así pues, hablamos de una especie endémica, muy bella…y sin embargo abundante.




TE CAMBIO LA MERIENDA POR UNA ESTRELLA
Las quitameriendas no pasan desapercibidas a nadie. Mucho menos a los pastores que de antiguo compartieron paisajes con esta planta acomodada a los pastizales y cuyas flores son las últimas del estío o las primeras del otoño. Esto debió sugerirles el descriptivo nombre de las quitameriendas, que asocia su floración a las jornadas en que las tardes se acortan hasta suprimir la merienda estival en el campo o el monte...A cambio, las praderas se cuajan de abundantes flores rosado purpúreas, tan abiertas que parecen estrellas de seis puntas pegadas al suelo.

Quitameriendas (Merendera montana). 
Pastos de alta montaña mediterránea. Sierra de Guadarrama.

EL CALENDARIO DE LAS QUITAMERIENDAS
Son las quitameriendas plantas bulbosas de los pastos, lo mismo de tierra baja que de montaña. Sirva el ejemplo de la provincia de Madrid donde aparecen desde Aranjuez (490 m) hasta cerca de la cumbre de Peñalara (2.428 m). La especie se distribuye generosamente por la geografía ibérica adaptándose a un amplio catálogo de suelos, altitudes y climas sin florecer en todas partes a un tiempo. Su calendario varía principalmente con la altitud siendo más temprana en las montañas (en Pirineos desde julio y agosto. En Guadarrama desde agosto) y más tardía en las tierras bajas donde abre sus pétalos en octubre o noviembre. 

Pastos de verano. Pirineo Aragonés.

Podría suponerse que el detonante de la floración son las primeras lluvias otoñales, lo cual coincide en pastos bajos de ambiente mediterráneo pero es difícil de admitir un 10 de julio en los húmedos valles del alto Pirineo a unos 1.800 m de altitud. Tampoco es fácil explicar así una flor de quitameriendas el 25 de agosto de 2012 en la Sierra de Guadarrama a 2.230 m…¡en un verano extremadamente seco!


Pastos de alta montaña mediterránea. Sierra de Guadarrama.


EL TERMÓMETRO NO ENGAÑA (casi nunca)
Un mínimo de humedad en el terreno es esencial para que florezcan las quitameriendas. Y también puede ser que sus bulbos estén “programados” para detectar algo más fiable: el progresivo enfriamiento del suelo tras haber acumulado suficiente calor en verano. Esto explicaría que el calendario de la floración apenas se vea alterado en los años más secos de la Sierra de Guadarrama…mientras que la floración pirenaica pueda adelantarse un mes cuando el inicio del verano llega muy caluroso aunque seguido por una notable bajada de temperatura.


Pastos de verano. Pirineo aragonés.



NACÍ EN EL MEDITERRÁNEO…
Para los ecólogos no cabe duda de que las quitameriendas son plantas muy adaptadas al ambiente mediterráneo: sobreviven a la sequedad estival únicamente como bulbo subterráneo aprovechando las lluvias otoñales para florecer y generar hojas que pueden perdurar hasta que la planta fructifica en primavera. Y sin embargo esta especie ha alcanzado éxito en ambientes tan poco mediterráneos como los altos pastos cantábricos y pirenaicos. Su secreto: adelantar el reloj. A mayor altitud florecen más pronto las quitameriendas y sus hojas aún disponen de 2 a 3 meses de luz antes de cubrirse de nieve. Si consideramos que en altitud las noches de agosto son ya frescas (a veces con ligeras heladas) parece lógico pensar que también aquí la planta actúe detectando el enfriamiento del suelo.



SOTERRADAS Y VENENOSAS
El éxito ecológico de las quitameriendas no sería tal si, además, no dispusieran de estrategias para sobrevivir a los herbívoros. La más evidente está en permanecer ocultas en verano, cuando los pastos bajos mediterráneos están agostados y los pastos de alta montaña se ven más solicitados por el ganado. Pero hay más: estas plantas son venenosas, contienen alcaloides (entre ellos colchicina) más concentrados en las hojas que evita el ganado. De ahí el nombre de “mataborregos” recibido en el Alto Aragón. 

El único punto débil de las quitameriendas es el bulbo, equipamiento esencial de supervivencia y la parte menos tóxica de su anatomía. Y hay quien se aprovecha de ello: los topillos, singularmente el topillo mediterráneo o común (Microtus duodecimcostatus).


Ovejas en pastos de alta montaña mediterránea. Sierra de Guadarrama.

TOPILLOS, PASTORES Y OVEJAS
Sorprende que las quitameriendas abunden en pastos alterados por los topillos. Esos micromamíferos excavan, remueven y airean el terreno…además de comer bulbos de quitameriendas. Según algunos científicos (Gómez & al., 2004) los topillos roen los bulbos y ello puede inducir la emisión de otros nuevos por la planta. 

De cualquier manera, las quitameriendas son indicador inequívoco de pastos pisoteados por el ganado, en ellos prosperan hasta el punto de que sus flores también se conocen por los nombres castellanos de “sementera” o “simienzas”, que aluden a la profusión de la planta, como si hubiera sido sembrada…tal vez estos nombres sean doblemente acertados. 



El fruto de la quitameriendas es una cápsula que se mantiene enterrada a lo largo del otoño y el invierno. En primavera asoma a la superficie y se abre. Justo en esa época las ovejas pastan en las tierras bajas. Es muy posible entonces que el paso reiterado de los ganados trille las cápsulas de quitameriendas, remueva el terreno, disperse y traslade las semillas e incluso entierre una parte. 

Así resulta verosímil que los pastores hayan sido fundamentales en la distribución peninsular de las quitameriendas. Pastores que durante siglos han llevado sus rebaños por las tierras bajas y los han subido a los puertos en verano. Pastores que condujeron millones de ovejas por cañadas, cabañeras, cordales y otros caminos pecuarios. Paso a paso, cada año un poco más arriba sincronizando con una maduración de las semillas que se retrasa en altitud. Desde el llano a las cumbres uniendo pastos y estrellas.















CON MI SINCERO AGRADECIMIENTO a pastores, ovejas y topillos por su positiva influencia en el actual estatus del endemismo Merendera montana 

…Y MI PREOCUPACIÓN por el declive de la ganadería extensiva y trashumante, de consecuencias negativas para la actual abundancia de esta joya botánica. 



Más sobre quitameriendas en: 
Efectos de las pequeñas perturbaciones y la altitud sobre la morfología, fenología y reproducción de un exitoso geófito. 
Por Daniel Gómez-García, José Azorín y A. Javier Aguirre. 
Publicado en Journal of Plant Ecology


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17 comentarios:

riomoros dijo...

Bueno, dejaremos la merienda para el año que viene.
En mi pueblo se decía que se merienda desde la cruz de mayo a la cruz de septiembre (14), y de la cruz de septiembre a la cruz de mayo.
Saludos

Anfibios y Reptiles de La Rioja dijo...

Pues yo siempre había pensado que eran una especie de Azafrán...

Un saludo!

Javier.

Pedro L. Méndez dijo...

Hola

Muchas especies ven mermadas sus poblaciones al perderse ciertos modos tradicionales de explotación agrícola o ganadera. En este caso, como también depende de los topillos seguramente no tenga ningún problema. ¡Menudos son los topillos!.

Un saludo

Jesús Dorda dijo...

Creo que no hay excursionista que no conozca la quitameriendas y además, no recuerde su nombre.
Hay veces que son tan abundantes que casi no pueden andar sin pisarlas.
Lo que seguro que no sabíamos es tantas cosas como nos cuentas.
Gracias.

Montse dijo...

Como siempre tu artículo es tan interesante como ameno.
No he visto ninguna merendera por la seca zona en donde estoy y eso que creo que existen en las cercanías ¡no he tenido suerte y me quedo sin mi merienda!
Espero encontrar alguna antes de que las consecuencias que describes acaben con esta especie endémica.

Un abrazo!!

Miazuldemar dijo...

El sábado pasado ya me fijé en ellas y estuvimos hablando del por qué de su nombre. Lo que no sabía es que eran venenosas para el ganado ni otros detalles que has dado.

Muy interesante como siempre.
Saludos Fc Javier!

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

...¡Pues me hago cruces con lo que os dura la merienda por allí!, Riomoros. Servidor hace muchos años que dejó de merendar, lo cambié por las quitameriendas...
Saludos.

Verás, Anfibios y Reptiles de La Rioja, aunque se parecen bastante a los azafranes silvestres y al cultivado (género Crocus, familia Iridáceas) las quitameriendas pertenecen al género Merendera de la familia Colchicáceas, y antes estaban en la familia Liliáceas, igual que los cólquicos. Todos ellos: azafranes, quitameriendas y cólquicos tienen un cierto parecido...y al principio es fácil confundirlos, pero (sin entrar en más detalles) cuando la flor que veas sea como una estrella de seis puntas muy abierta y aplastada (literalmente) contra el suelo en un pastizal y eso ocurra entre agosto y octubre...¡Esa es una auténtica quitameriendas!
Otro saludo para ti, tocayo.

Hola, Pedro. Ojalá los topillos bastaran para mantener las actuales poblaciones de quitameriendas, pero la especie de topillos documentada en relación a la planta (Microtus duodecimcostatus) está casi ausente en el cuadrante noroccidental ibérico y el estudio se realizó en pastos pirenaicos. Aunque se sospecha que esta relación topillo-quitameriendas pueda darse con otras especies de topillo lo cierto es que el pastoreo de ovejas es la principal actividad a la que se asocia la población de quitameriendas ibéricas.
Gracias por tu visita y comentario. Otro saludo para ti.

Es verdad, Jesús, a veces hay que caminar a saltos para no pisar estas bellas flores, que tantas sorpresas nos deparan. Espero que una de ellas no sea la de ver cómo desaparecen bajo nuestros pies por la ausencia del pastoreo de ovejas en nuestros paisajes rurales.
Gracias a ti, por la visita y por las jornadas de campo compartidas.

Pues, espera Montse, porque si es zona de quitameriendas florecerán...¡Cuando llegue su momento! (el que ellas "consideren")
Que las disfrutes por muchos años.
Otro abrazo para ti.

Sí, Mamen, ya se van viendo aunque la actual falta de humedad en buena parte del territorio peninsular no ayuda en nada a la explosión floral de las quitameriendas...toda una fiesta campestre.
Gracias por tus palabras. Y mis saludos para ti.

Mabel G. dijo...

Si hay flores que me atraen y me deleitan, son las silvestres, hasta las más pequeñitas que al acercarse uno a ellas, muestran todo su esplendor. Todas las flores me emocionan, pero las campestres, silvestres o como se denominen, tienen una fuerza increíble. Estas,la de las fotos, no conocía sus nombres, pero las había visto. Gracias Fco. Javier por todo lo que nos enseñas! Un abrazo.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Hola, Mabel. La belleza natural y gratuita siempre es un don de la Vida.
Algunas de estas especies bulbosas silvestres resultan tan hermosas que han servido para generar variedades de jardinería.
Gracias, y otro abrazo para ti.

Kumquat dijo...

Son muy bonitas!! Me recuerdan un poco a los crocus silvestres que aquí salen a principio de primavera en las sierras, y que dicen que sus estambres son parecidos al azafrán...

Saludos

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Algo se parecen a esos crocos de primavera, Kumquat, y a los que en otoño coinciden en su floración con las quitameriendas. Pero la flor de la quitameriendas está muy pegada al suelo: normalmente parece que estuviera aplastada, como si la hubieran planchado.
Mis saludos para ti.

César Mª Aguilar dijo...

Muy guapa esta entrada de la merendera, desde luego no siempre es tan facil de ver esa relación de las plantas con el pastoreo, con menos ganadería extensiva perderemos mucha cultura y naturaleza.

Un saludo,

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Hola, César. El caso de las quitameriendas es realmente un ejemplo de libro sobre cómo una actividad humana influye positivamente en el éxito de una planta siendo una actividad que, además de contribuir a la biodiversidad ibérica, ha generado una rica cultura y un modelo de gestión sostenible del medio y sus recursos. La ganadería trashumante es uno de los tesoros (como las quitameriendas) que nunca deberíamos perder, porque con ellos perdemos también parte esencial de nuestra identidad ibérica.
Muchas gracias por tu visita y palabras.
Otro saludo para ti.

Javier dijo...

Este mes pasado me enteré de su nombre, cuando un buen amigo me resolvió la duda de como se llamaban, mi amigo Mario que andará ahora metido con su tesis sobre el patrón Rand flora allá en las Canarias, la de veces que la he visto y la de veces que he pensado que eran azafrán.
Este artículo me ha gustado especialmente, muy explicativo.

Mi más sincera enhorabuena Javi, y a seguir deleitándonos con más cosas interesantes.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Pues ya ves, Javier, no sólo no son azafrán sino que además son tóxicas...aunque muy bellas las quitameriendas.
Tienes suerte de tener amigos tan buenos asesores naturalistas como Mario. Dale recuerdos y mi agradecimiento y saludos para ti.

Addry Mendez dijo...

Hola. BuenA noche excelente articulo muchas gracias. Yo tengo esta plata en casa sembrada en una matera. Nunca deja de florecer en ninguna época del año es hermosa . pero me preocupa q leo q es alta mente toxica y no se si es malo tenerla en casa. Vivo en Colombia y mi ciudad es muy caliente peto yo la cuido mucho y la riego yofo los dias. Me gustaria q me indique si es mejor q no la conserve mas en casa o si no es peligrosa tenerla como planta domestica. Mi correo es adfachury@hotmail.com

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Muchas gracias, Addry Mendez, por tu comentario. Lo primero en relación a tu planta sería comprobar que efectivamente se trata de esta especie, puesto que existen otras muy similares de los géneros Crocus y Colchicum (este género también es tóxico)que además pueden recibir el mismo nombre común de: quitameriendas. No obstante, la planta puede cultivarse en macetas en casa, siempre que no la ingieras...y tengas cuidado (si es el caso) de evitar su ingesta accidental por niños o animales domésticos
Un saludo.