lunes, 17 de junio de 2013

NENÚFARES e INTERMITENCIAS del río LOBOS

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Los nenúfares amarillos son parte del paisaje en el Parque Natural del Cañón del Río Lobos. ¿Por qué? Para entenderlo conviene acercarse hasta el paraje conocido como Puente de los Siete Ojos y comprobar que… ¡El río no está!
Cauce seco del río Lobos. Puente de los Siete Ojos.

EL RÍO casi AUSENTE

Durante buena parte del año el río Lobos desaparece infiltrándose en el subsuelo calizo por dos sumideros o desagües. Un sumidero se ubica en la provincia de Burgos y el otro en el límite con la de Soria, antes del puente de los Siete Ojos. A partir de aquí el río Lobos y sus afluentes se sumergen en las calizas cretácicas del árido cañón. Por ello, es normal contemplar tramos de lecho seco con cantos angulosos y escasamente rodados, que indican un ligero y ocasional arrastre.
Cantos angulosos, escasamente rodados. Puente de los Siete Ojos. Río Lobos.

Justo al final del cañón resurgen las aguas en el nacedero del río Ucero. No obstante el caudal del río Lobos mantiene -incluso en lo más seco del año- una sucesión de pozas por las que asoma su agua subterránea en hundimientos del terreno cárstico.

Poza de nenúfares amarillos (Nuphar luteum subsp. luteum). Río Lobos.


Cañón del río Lobos.

EL CAÑÓN EVANESCENTE

Este cañón u hoz se abre durante más de 25 km entre los municipios de Hontoria del Pinar y Ucero respondiendo a la disolución y erosión de la roca caliza en superficie. Y -tanto o más- a la disolución, erosión y hundimientos del subsuelo por las aguas que discurren bajo el fondo del cañón. Así pues, la hoz ha sido –y sigue siendo- horadada desde arriba, desde abajo y por los lados.


Cañón del río Lobos.


Poza de nenúfares amarillos (Nuphar luteum subsp. luteum). Río Lobos.


LOS NENÚFARES EMERGENTES

En las pozas permanentes del río Lobos emergen cada temporada las hojas flotantes de los nenúfares amarillos (Nuphar luteum subsp. luteum), especie que no abunda en España. Requieren aguas razonablemente limpias con al menos 40 cm de profundidad y sustratos limosos. No gustan de corrientes ni de sombra densa y no soportan alteraciones drásticas en el nivel del agua. Todos estos condicionantes se cumplen en el Cañón del Río Lobos por la conjunción favorable de su geología e hidrología:



Poza de nenúfares amarillos (Nuphar luteum subsp. luteum). Río Lobos.


Aguas muy tranquilas y razonablemente limpias

Las pozas del río Lobos son estanques suficientemente profundos, alimentados principalmente por agua subterránea de buena calidad. Ello comporta una estabilidad muy opuesta a las fluctuaciones anuales e interanuales del río. Estas pozas apenas presentan corriente, ni siquiera cuando la lámina fluvial circula entre ellas de forma somera.



Poza de nenúfares amarillos (Nuphar luteum subsp. luteum). Río Lobos.


Sustratos limosos

Los materiales que forman los limos llegan a estas pozas principalmente arrastrados por las aguas superficiales. Allí quedan retenidos sumándose a ellos los restos orgánicos de nenúfares y demás flora y fauna acuáticas. Las crecidas eventuales del río Lobos incrementan dicho aporte de limos sin comprometer la sujeción de los nenúfares en sus estanques, ni siquiera durante riadas excepcionales -como la sufrida en la primavera de 2013- que inundan todo el fondo del cañón. 



Restos de crecida del río Lobos. Primavera 2013


El acúmulo de materiales arrastrados da idea de la intensidad de esas crecidas que, lamentablemente, también incorporan residuos y contaminantes humanos al curso superficial del río y posiblemente al acuífero local.


Residuos contaminantes en el río Lobos.


Ni corriente ni sombra densa

El escaso desnivel del fondo del cañón hace serpentear al río Lobos en meandros de corriente casi imperceptible, menor aún en las pozas de nenúfares. Además, su precario caudal –a veces nulo- limita el desarrollo de un auténtico bosque galería y el negativo efecto de su sombra sobre los nenúfares.


Cauce del río Lobos.


A fines de primavera y principios de verano comienzan a florecer los nenúfares amarillos del río Lobos. Confirman, un año más, la paradójica estabilidad de sus estanques inmersos en un río intermitente y fluctuante.


Flor recién emergida de nenúfar amarillo (Nuphar luteum subsp. luteum). Río Lobos



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19 comentarios:

juani espejo jurado dijo...

Hola compañero, cada día me sorprendes mas
Sigue así, un gran saludo de un seguidor, desde Doña Mencia (CORDOBA)

Montse dijo...

¡Qué interesante! No sabía que se pudieran encontrar nenúfares en España.
Debes haber disfrutado mucho en esa excursión por Río Lobos!
Un abrazo.

Pedro L. Méndez dijo...

El sitio es precioso, ahora tendré que volver, pero en otra estación porque cuando pasé por ahí era invierno, las carreteras estaban heladas y no pude ver prácticamente nada de ese paisaje tan precioso.

Un saludo

Drach dijo...

Magníficos recuerdos de este cañón, donde siempre llaman la atención los abundantes nenúfares hoy desaparecidos de tantos lugares. Desconocía el carácter "evanescente" de este río. Como siempre, gracias por traducir este paraje tan especial.... Un saludo

Miguel dijo...

Maravilloso lugar, me he quedado sin palabras y con ganas de ir. He visto nenúfares en pocos lugares de nuestro país.

Un saludo

Miriam dijo...

Precioso el cañón del río Lobos lleno de nenúfares y montones de ranitas o sapitos (no sé deciros) impregnando el aire con sus "cro cro".

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Muchas gracias, compañero Juani, por esas amables palabras.
Otro gran saludo para ti.

Pues sí, Montse, en la España peninsular existen 2 géneros de nenúfares: nenúfar blanco (Nymphaea alba) y nenúfar amarillo (Nuphar luteum, que a su vez incluye dos subespecies). La excursión fue, naturalmente, enriquecedora.
Otro abrazo para ti.

Efectivamente, Pedro, es mejor que vuelvas con menos frío porque aquellos parajes son literalmente gélidos en invierno, estación en que los nenúfares sobreviven bajo el agua.
Otro saludo para ti.

Los nenúfares, Drach, son adorno del río Lobos, tanto como indicadores de estabilidad en sus pozas de agua subterránea. El paraje se compone de elementos que aparecen y desaparecen, como por arte de magia...viva.
Un amigable saludo para ti.

Miguel, si vas en primavera-verano los encontrarás allí, esperándote en sus estanques.
Mi saludo para ti.

Nenúfares y ranas, Miriam, en esos jardines acuáticos inmersos en la aridez del roquedo calizo. Un lugar de contrastes.
Saludos

Mabel G. dijo...

Los nenúfares me recuerdan a las hadas y los duendes... pero en este mundo que el HOMMO NO-SAPIENS, está deshaciendo metódicamente, ya me están empezando a sonar como algo del pasado.
En las últimas décadas hemos hecho tanto daño a la NATURALEZA y algunos países aun se obstinan en no detener el paso hacia la destrucción total, pensando - tal vez - que la Tierra dará para más y para siempre.
Un abrazo.

Jesús Dorda dijo...

Los nenúfares tienen un especial encanto y en ese paisaje, aún más. Pareces un zahorí encontrando lugares donde el agua brota y desaparece.
Un abrazo

Anuxa dijo...

Estuve en el Cañón hace yá unos doce años.....lugar "encantador". Una crónica muy interesante, sobre los nenúfares,y los sustratos limosos..
desconocia las características del rio Lobos. Excelente entrada!!. Las fotos preciosas Fcº Javier.
Salud!!

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Algo mágico hay en los nenúfares, Mabel, en su belleza redonda y flotante que nos relaja. Lamentablemente han desaparecido de algunos ríos donde eran habituales. Los principales peligros para estas plantas son la contaminación y la alteración en los niveles del agua por obras en los cauces. Ojalá su belleza nos devuelva a la sensatez con nuestros ríos.
Otro abrazo para ti.

Hola, Jesús. El agua siempre es Vida...y también magia en fuentes y sumideros donde aparece y desaparece de manera fascinante, al igual que las hojas de los nenúfares.
Otro abrazo.

Gracias, Anuxa. Esos nenúfares siempre llaman la atención a los visitantes de este lugar...pero pocos se preguntan por qué están ahí y no en cualquier río. Es una bonita lección de la Vida.
Salud para ti.

marce dijo...

Un fenomeno kárstico que en mi vida. Es formidable,como diría el profesor que va comentando las ilustraciones de el Cárabo. El río se sumerge bajo las rocas calizas y aflora en las partes más bajas de su curso.. Entendí bien ?. Ecosistemas a los que llegó la madre natura y que gozan de una belleza semejante a su fragilidad.

Saludos y buenas tardes.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Hola, Marce. El río Lobos es un tanto peculiar, tiene un tramo superficial y otro subterráneo con afloramientos en las pozas de los nenúfares. Donde se ubican esas pozas el río apenas discurre en superficie una parte del año. Más abajo, donde se abre el cañón, resurge la corriente subterránea del río...que a partir de entonces cambia su nombre por el de río Ucero.
Saludos y buen día para ti.

Javier dijo...

Me gustó mucho la descripción del cañón del río Lobo.
Precisamente ayer nos paseamos por otro cañón, en este caso fueron las del Duratón, estándo allí me acordé del río Lobo, hace cuanto y cuanto tiempo que no me paseo por allí.

Muchas gracias Javi y sigue deleitándonos con los bonitos lugares que encierra España.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Gracias a ti, Javier, por tu comentario.
Los cañones calizos son paisajes de sorpresas, que difícilmente se olvidan.
Mis saludos para ti.

Enrique Luengo, geógrafo. dijo...

Hola Javier, hace muchos años que no voy por el río Lobos y coincido en todo lo que dices de la ecología del nenúfar amarillo, aunque creo que si que puede tolerar la sombra de los árboles siempre que no sea absoluta. Yo los veo mucho en el Guadiana de los Montes y este año están de órdago.
Por cierto, en el cañón debe haber al menos un par de grandes colonias de murciélagos, porque a la entrada de algunas oqeuedades a cierta altura, me encontré grandes acumulaciones del que es uno de los mejores guanos o fertilizantes del mundo.
Un saludo de Enrique de Almanaque Natural.
Salud y campo

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Hola, Enrique. En efecto, algo de sombra (parcial en el espacio o el tiempo) si aguantan los nenúfares amarillos. Me refiero más bien a esa sombra densa que en ríos pequeños puede producir el bosque galería cuando las copas de los árboles se unen casi en arco.
En cuanto a los murciélagos, el lugar es muy propicio para ellos.
Otro saludo para ti, con mis mejores deseos de salud y campo.

semillas huerta y jardin dijo...

Buenos días!
La naturaleza nunca dejará de sorprendernos...
Es precioso lo que nos muestras.
Saludos!

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Hola, Semillas huerta y jardín: nuestra capacidad de sorpresa siempre es incentivada por la Naturaleza...y es un placer que así sea. Gracias por tus palabras. Mis saludos para ti.