domingo, 30 de abril de 2017

RASCAR Y OBSERVAR…todo es empezar

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Rascadero de cabras domésticas sobre tronco 
de enebro oxicedro (Juniperus oxycedrus)

En cualquier paseo por el monte es posible hallar árboles con la corteza del tronco lijada. En la mayoría de casos se trata de rascaderos de mamíferos, principalmente ganado (vacas y cabras) o jabalíes (Sus scrofa). En el caso de los jabalíes suele aparecer barro en el tronco, pues se restriegan en él tras haber tomado su baño de lodo.

Marcas de barro dejadas por jabalí (Sus scrofa
en tronco de fresno (Fraxinus angustifolia)


Rascadero de cabras domésticas y jabalíes (Sus scrofa
sobre tronco de pino resinero (Pinus pinaster)

Observar tales señales de rascado puede llegar a picar nuestra curiosidad, hasta el punto de convertirse en una interesante fuente de información, de hecho en algunos estudios de campo se toma muestras de los pelos adheridos a la corteza de los rascaderos para estudiar la fauna salvaje de la zona.

Buena parte de mis últimas observaciones al respecto las he realizado en zonas bajas del sistema central, con predominio de encina (Quercus ilex subsp. ballota), enebro oxycedro (Juniperus oxycedrus) pinos resineros (Pinus pinaster) y piñoneros (Pinus pinea).

En el término municipal de Las Navas del Marqués (Ávila) conozco un fotogénico rascadero de vacas constituido por cuatro pinos resineros muy juntos, dos de ellos de buen grosor. Presentan fuerte desgaste de sus cortezas por la fricción de los animales y graves erosiones debidas al roce de los cuernos.

Rascaderos de vacas en pinos resineros (Pinus pinaster). 
Las Navas del Marqués (Ávila)

En el término de Valdemaqueda (Madrid) hay rascaderos empleados por rebaños de cabras en troncos de pino resinero, piñonero y enebro oxicedro. Los pinos piñoneros parecen los más querenciosos para este menester. A este respecto cabe señalar un caso curioso: la base de un respetable pino piñonero quedó desgastada e inservible por el continuo uso…pero pasado un tiempo la apertura de una pista forestal removió el terreno aledaño situando al pie del pino un pedrusco de mediano tamaño (todavía carente de líquenes). Desde entonces, las cabras del rebaño local suben a la piedra para rascarse contra el tronco en una porción de corteza antes inaccesible.

Rascadero de cabras domésticas en pino piñonero (Pinus pinea
con piedra en la base. Valdemaqueda (Madrid)

En paisajes con pinos y enebros, los rascaderos se detectan fácilmente por los manchones rojizos de los troncos. Tratándose de pinos resineros, de corteza menos gruesa que el piñonero, se comprueba que un rascadero es abandonado cuando el tronco excreta demasiada resina.

La abundancia de rascaderos coincide con pasos del ganado y son tan requeridos que incluso descortezan partes del árbol. No parece casual que sean pinos y enebros (de cortezas muy diferentes) los árboles utilizados con preferencia, pues sus resinas contienen sustancias antiparasitarias, antisépticas y cicatrizantes.

Rascadero en pino resinero (Pinus pinaster)

Quizá fue la observación de este comportamiento -en animales domésticos y fauna salvaje- lo que inspiró a pobladores humanos de otros tiempos el uso medicinal de las resinas de pinos y enebros, tanto aplicadas a la piel del ganado como a ellos mismos.

Tampoco parece descabellado suponer que algunos de nuestros ancestros descubrieran cómo extraer resina de pinos observando los troncos sangrantes de los rascaderos.

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viernes, 31 de marzo de 2017

GALERIA DE LA NATURALEZA: rodando, rodando

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Rodando rodando llegó hasta mí este canto rodado de granito. Su historia es larga, se inicia hace unos 280 millones de años en las entrañas de la Tierra formando parte de una colada de magma que ascendió lentamente -encajada entre otras rocas mucho más antiguas- en el corazón de la cordillera pirenaica, pero aquel magma se enfrió y cristalizó sin salir al exterior quedando convertido en granito.

Hace unos 65 millones de años, el empuje de África contra la península ibérica elevó nuevamente la cordillera pirenaica y aquel granito se alzó hasta lo más alto del Pirineo, en las cumbres del Aneto (3.404 m) y de Maladeta (3.308 m). Así quedó a la vista…y expuesto a la erosión.

Hace entre 70.000 y 13.000 años, el glaciarismo cuaternario arrancó y arrastró bloques de ese granito pirenaico hacia el valle del río Ésera. La alternancia de hielo y deshielo fragmentó aquellos bloques en piedras más pequeñas, que las aguas torrenciales arrebataron con ímpetu golpeando unas con otras. Finalmente, una de ellas reposó un tiempo a la orilla del río, tanto había rodado y rodado que se volvió redonda, casi esférica, algo achatada: como diminuta réplica del planeta Tierra.

Canto rodado de granito. Pirineo aragonés.



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domingo, 5 de marzo de 2017

PEQUEÑOS HALLAZGOS de pinos enanos

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En la entrada que dediqué a las sorprendentes “escobas de brujas” reseñé una publicación científica* de P. P. Ferrer y E. Laguna donde explican que son causadas por bacterias denominadas fitoplasmas.

Pino piñonero (Pinus pinea) con escoba de brujas

Los fitoplasmas alteran el crecimiento del ramaje de los árboles volviéndolo denso y de muy reducido tamaño. Esto genera la bola que conocemos como escoba de brujas.

Cuando el fitoplasma afecta a todo el árbol el resultado es un ejemplar anómalo: de crecimiento lento, escaso porte, abundante y apretado ramaje con hojas mucho más pequeñas de lo habitual. Es un proceso que conduce al enanismo y, en el caso de los pinos, se relaciona con Candidatus Phytoplasma pini.



Pino piñonero (Pinus pinea) afectado de enanismo. Tierra de Pinares (Ávila)

PINOS ENANOS EN LA TIERRA DE PINARES
Todo esto me hace recordar que desde el año 2016 he hallado ejemplares enanos -posiblemente afectados por fitoplasmas- en dos especies de pinos ibéricos localizados en la Tierra de Pinares del centro ibérico. En ambos casos, los pinos enanos conviven con ejemplares normales de su especie, algunos de ellos con escobas de brujas.

En los pinares del sureste de Ávila he fotografiado estas formas enanas de pino piñonero (Pinus pinea):

Pinos piñoneros (Pinus pinea). En primer término: ejemplar afectado de enanismo; al fondo: ejemplar joven de crecimiento normal. Tierra de Pinares (Ávila)

Pareja de pinos piñoneros (Pinus pinea) afectados de enanismo. El tronco de algunos pinos enanos alcanza los 30 cm de diámetro. Tierra de Pinares (Ávila)

Y en pinares del norte de Segovia aparecen estas otras formas enanas de pino resinero (Pinus pinaster):

Ejemplar de pino resinero (Pinus pinaster) afectado de enanismo, con atrofia de brote principal y ramas en cascada. Tierra de Pinares (Segovia)

Pareja de pinos resineros (Pinus pinaster) afectados de enanismo. Tierra de Pinares (Segovia)

Y ALGO MÁS
Hasta la fecha no he encontrado ninguna alusión científica al enanismo en pino resinero, tal vez la publicación de esta entrada sea la primera noticia al respecto. Por su parte, los autores de la publicación arriba comentada indican la relación del fitoplasma Candidatus Phytoplasma pini con formas enanas de pino albar (Pinus sylvestris) y pino carrasco (Pinus halepensis) y posiblemente con la variedad enana del pino piñonero (Pinus pinea var. isodiametrica) que ellos describieron por primera vez en Valencia.

El fitoplasma puede infectar semillas de pinos (p. ej. en piñas de escoba de brujas) y de ellas nacen ejemplares enanos, que en rigor no constituyen una variedad genética.


* SOBRE ENANISMO Y FITOPLASMAS:
Sobre las variedades enanas de Pinus halepensis Mill. y Pinus pinea L. (Pinaceae) 
Por P. Pablo Ferrer Gallego y Emilio Laguna Lumbreras  

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