viernes, 17 de septiembre de 2010

LA VUELTA…ATRÁS. Degradación hasta La Bola (Guadarrama)

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Cuesta creer que una montaña así se quiera convertir en Parque Nacional. Una montaña cuya ladera noroeste fue descarnada sin contemplaciones abriendo paso al esquí de pistas…lo que, al parecer, genera riqueza para algunos.


Una montaña que se puede escalar sin esfuerzo, consumiendo energía en telesilla…lo que, al parecer, democratiza su acceso y genera más riqueza a los mismos de antes.


Una montaña profanada que exhibe, desde la segunda mitad del siglo XX, un complejo de antenas que emite campos electromagnéticos y señales de radio y televisión desde la cumbre.


La instalación obligó a abrir una pista de acceso sajando la ladera con una incisión en zig-zag, a lo largo de 3 km con rampas superiores al 12%.


Y esa pista de hormigón, además, rubricó una etapa gloriosa en la historia de La Vuelta Ciclista a España.

El 18 de septiembre de 2010 La Vuelta superó aquí los 2.200 m de altitud…lo que, al parecer, atrajo a una gran cantidad de personas, de vehículos, de infraestructuras y de basura a La Bola del Mundo (Alto de Las Guarramillas. Sierra de Guadarrama).


Ni la montaña ni el ciclismo se merecen algo así…Ni mucho menos, los seres que habitan aquellos parajes como parte de su valiosa biodiversidad. Aunque, por mucha Vuelta que se le dé, la biodiversidad parece importar poco en esta historia.



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Jesús Dorda, en Notas de Campo y Jardín, y un servidor aquí, nos hemos puesto de acuerdo para escribir sobre el mismo tema. No dejes de leerlo pinchando aquí.


Jesús Dorda descubre más sobre la biodiversidad amenazada en esta montaña

Catedráticos y personalidades opinan sobre el tema


NOTA:

La Bola del Mundo (Alto de Las Guarramillas 2.262 m) constituye uno de los extremos de la Cuerda Larga, ramal de alta valoración paisajística, geológica y ecológica en el conjunto de la Sierra de Guadarrama.

Sus laderas, a partir de la cota 1.800 m, quedan en el ámbito ecológico del piso oromediterráneo, con temperatura media anual entre 4º y 8ºC y precipitación media anual de 1.000 mm o superior, condiciones que favorecen el desarrollo de enebrales rastreros de alta montaña (Juniperus communis subsp. alpina), piornales (Cytisus oromediterraneus) y presencia dispersa de pino albar (Pinus sylvestris), además de pastizales adaptados a ambientes fríos y secos. Estos hábitats sostienen procesos ecológicos, usos históricos y taxones endémicos de considerable valía e interés en la biodiversidad europea.



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Carta al periódico El País por Eduardo Martínez de Pisón (Catedrático de Geografía Física de la Universidad Autónoma. Premio Nacional de Medio Ambiente)

EL PASO DE LA VUELTA CICLISTA POR LAS GUARRAMILLAS (SIERRA DE GUADARRAMA)

Está claro que el grado de sentimiento de profanación de un lugar está en relación con el grado de respeto que se le concede. En el caso del paso de la vuelta ciclista por las Guarramillas (mal llamadas Bola del Mundo) se ha faltado a ese respeto en un lugar que aún lo merece: sus organizadores han aspirado a meterse donde no debían y las autoridades se lo han permitido. Si el circo se practica en su carpa, nada pasa y todos disfrutan; pero si se hace en el templo, éste se transforma en un circo. Tal vez, los promotores no estaban obligados a saber que lo que pedían no era admisible, pero quienes les concedieron el pase sí que lo estaban. No olvidemos que, si el cuidado llama al cuidado, igualmente el deterioro llama al deterioro. Se trataba de restaurar ese monte, quitarle las antenas obsoletas y cuidar el paisaje previamente deteriorado por la estación de esquí, pero el resultado entre 2009 y 2010 es que las antenas seguirán ahí, que la pista se ha deteriorado más y, como remate, que se celebra allí el circo de la Vuelta Ciclista. La idea en la que participamos era proteger la Sierra mediante un Parque Nacional y su Zona Periférica de Protección, prevista en forma de Parque Regional, que es lo contrario a admitir estas actuaciones agresivas al medio y al paisaje. No olvidemos que la Comunidad de Madrid ha publicado ya en su Boletín Oficial un decreto de obligado cumplimiento en el que se dice que se debe proteger esta Sierra y concretamente el paisaje de esta zona, y que tramita (eso sí con lentitud) una declaración de Parque Nacional precisamente de las cumbres de la Sierra. Y las Guarramillas son una de tales cumbres, con su modalidad específica. Pero, además, habría que esperar y pedir voluntad e iniciativa de conservación, diría que espontánea, no sólo inducida por conciencias ajenas, en quienes tienen obligaciones oficiales en este campo. En suma: el paso de la Vuelta Ciclista por las Guarramillas nunca debería haber sido permitido.


Eduardo Martínez de Pisón.



22 comentarios:

Miazuldemar dijo...

Por favor qué horror!!!! Se me ha caído el alma a los pies de verlo así. Hace unos 20 años que no subo a la Bola del Mundo, tengo en mi casa la foto de aquel día, y no tiene nada que ver con ésto.

Me ha dolido más que si me hubiera hecho un tajo en mi propia carne.
No suelo ir por la sierra de Madrid porque me dan tanto miedo estas cosas...la he dejado por imposible desde hace muchos años. Y mira, me lo acabo de encontrar de bruces.

Qué triste :(:(:(:( de verdad...

Pilar dijo...

una autopista hacia el cielo... qué desolación¡¡¡¡¡
la masificación en el ocio de naturaleza... está haciendo estragos... la sierra de Madrid... o la de Córdoba...
¡¡¡qué distinto de cuando yo subí a ese lugar... hace casi 30 años¡¡¡
besos

Pilar dijo...

se puede compartir en el facebook???

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Sí, Mamen, así están las cosas. Por si no fuera bastante todo lo amontonado sobre La Bola/Guarramillas en los últimos decenios...¡Ahora llega la Vuelta, como la guinda de un amargo pastel!
Saludos.

En efecto, Pilar, la masificación es incompatible con la alta montaña...un ambiente a veces peligroso y, paradójicamente, siempre frágil.
Por supuesto, esta entrada puedes divulgarla por cualquier medio (no lucrativo). Su difusión es nuestra única fuerza.
Besos a ti y muchas gracias.

Bibiano Montes dijo...

Auténticas heridas difícilmente irreparables a esas comunidades y gracias a la permisividad de las autoridades. Y después..., algún día dedicaran presupuestos millonarios para restaurar la zona y el dinero se moverá y el PIB del país crecerá....y los bolsillos de los de siempre como indicas también engordarán.
Bueno esto me ha hecho recordar a la salvajada de Sierra Nevada.

Drach dijo...

Terrible y además muy comun. Un paraiso y un lujo demasiado cercano a la gran Madrid. Con frecuencia las pistas de esquí se extienden como una alfombra pisoteandolo todo a su paso y ademas en lugares con ecosistemas altamente sensibles. Lo de la vuelta ciclista, es solo la última aberración. Buf, me ponen enfermo estas cosas¡¡. Saludos

Mabel G. dijo...

Es terrible lo que está pasando en el mundo, Fco. Javier, lo siento mucho por lo que a vosotros afecta. Aquí, en Argentina, quieren demoler los glaciares de la cordillerra, en búsca de oro y será una hecatombe ecológica. EL PODEROSO DON DINERO !
.........
Te felicito por tu otro blog ! mucha imaginación la tuya!
Un abrazo !

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Más que la permisividad, Bibiano, diría yo que estas actuaciones se realizan con la connivencia, y en este caso con el permiso de las autoridades (como indica el profesor Eduardo Martínez de Pisón en su carta a El País).
Esas autoridades competentes (?) juegan en la Comunidad de Madrid y en otras el doble juego de aparentar interés por la conservación del medio natural y sacarle el máximo beneficio en dinero y votos. Y ese doble juego, en numerosas ocasiones, es antagónico.
Saludos...y suerte para Sierra Nevada.

Sí Drach, demasiado cercano a Madrid, ese es el punto más débil de Guadarrama. El milagro es que aún conserve bastante de sus valores. Milagro que en buena medida se debe al esfuerzo y movilización social de varias generaciones de ciudadanos amantes de estas montañas y defensores del patrimonio natural de todos (...incluidos los humanos).
Saludos para ti.

Hola Mabel. Los males ambientales de este mundo están generalizados, aunque sus dimensiones sean distintas. Me pone los pelos de punta lo que comentas acerca de los glaciares y el oro. América disfruta de una Naturaleza gigantesca...y padece un saqueo descomunal. No lo merece y espero que gracias a vuestras iniciativas (contando con el apoyo de todos nosotros) podamos liberarla de tanta amenaza.
Muchas gracias por la visita y por tus palabras. Te envío otro abrazo.

Lluís Sogorb dijo...

Una muestra más de la sensibilidad que demuestran quienes están encargados de velar por la integridad de nuestro patrimonio natural.
Una verdadera pena. Lamentable.
Son de esas cosas que le sacan a uno de sus casillas.
Gracias por denunciarlo. Me paso a continuación a leer a Jesús.
Saludos
Lluís

Javier 16 dijo...

Solamente con recordar El Boalo, un pueblecillo con gran cantidad de ganado pastando a la misma entrada, y la casa donde vivía mi hermana desde donde se divisaba El Yelmo y sus neblinas, me doy cuenta de lo que comentas Javier. Ahora, El Boalo está rodeado de adosados y por aquel entonces, la casa de mi hermana acabó tabicada por pisos construidos a su alrededor. Vaya chapuza de gestión de un parque natural como el de La Sierra de Guadarrama.
Lo más triste de todo es que lo aceptan una gran mayoría para explotar o reventar los espacios naturales a cambio de…, claro, como siempre, del vil metal.

Saludos.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Sí, Lluís, aquí en sensibilidad ambiental hay mucha carencia...y demasiada apariencia.
Saludos y gracias.

Lo que cuentas de El Boalo, Javier, es la misma evolución (?) seguida por la inmensa mayoría de los pueblos en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama. Es muy complicado conservar un espacio natural en que tuvo gran trascendencia el uso ganadero cuando se cambia ese uso por la urbanización masiva y la especulación selectiva (sobre los terrenos más productivos, antes para la ganadería, ahora para algunos bolsillos).
Gracias por asomarte a este ingrato panorama. Saludos también para ti.

Fernando J. Feliu dijo...

¡Hola Francisco Javier!
Vaya obsesión en destrozar los puntos más elevados y emblemáticos. Entre antenas, hitos, carreteras, pistas de esquí...¿Quien se beneficia? No sólo está el daño paisajístico, sino también casi siempre se hacen daños irreparables, en lugares donde hay un microclima que da lugar a ecosistemas muy sensibles.

Un saludo

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Creo, Fernando, que hay dos formas de concebir la montaña: como un geoecosistema de altura, o como una simple cuesta. El segundo concepto es el que parecen tener en la cabeza algunos deportistas, numerosos empresarios y bastantes políticos.
Otro saludo para ti.

Ramuol dijo...

Creo que no puedo estar más de acuerdo con el contenido de tu entrada, Javier. Envidio tu forma de decir las cosas por que a mi se me escaparían insultos e improperios por el camino, seguro!
También creo que como bien dices son los empresarios y los políticos, sobre todo estos últimos, los que quieren hacer de todo un negocio, en España los escrúpulos se acabaron hace muchos años...
Saludos

alvaro dijo...

Triste noticia,me gustaría ver fotos de cómo era antes .Maldita destrucción de todos los lugares interesantes de nuestro país,nunca se acabarán las malas noticias.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Bienvenido, Ramuol, y gracias por tus palabras. Cuando ni se valora el patrimonio natural ni se tiene interés alguno en mantenerlo, ocurren estas cosas...y otras peores. Lamentablemente, este episodio solo es una "anécdota" más de un panorama que contemplamos con demasiada frecuencia.
Saludos para ti.

Hola, Álvaro. La verdad es que esa ladera sufre la degradación desde los años cincuenta del pasado siglo...y aún así conserva elementos notables de la biodiversidad en cotas altas de la Sierra de Guadarrama.
No es fácil encontrar fotos de cómo era antes esta montaña, porque casi todas las publicadas datan de fechas en que ya existían las antenas y la estación de esquí de Navacerrada. Pero puedes imaginarla si borras todas las infrasetructuras que aparecen en la primera imagen de esta entrada y cubres la ladera con el matorral de piornos salpicados por pino albar.
Saludos.

Ofelia dijo...

Impresiona y duele.

Ya hace muchos años que, como las bellísimas costas de nuestro país difícilmente podían ser más degradadas, la mano negra se orientó hacia la montaña.

Cuanta ceguera y falta de conciencia.

Me he quedado sin tristeza ni rabia, directamente siento dolor.

Ahora me oriento hacia la belleza de las pequeñas cosas y hacia el silencio sepulcral para proteger lugares-santuario de los que no hablo con nadie para que no sean brutalmente castrados.

Es de agradecer que hayan personas como tú....que aún teneis energía para la denuncia.

Gracias y un beso*

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Comprendo perfectamente tu sentir, Ofelia.

Después de muchos años viendo cómo se nos ha ido de las manos gran parte de la riqueza paisajística y ecológica de este país...cabe preguntarse cómo es que aún queda algo. Y en esa respuesta está nuestra única esperanza: porque tenemos la suerte de vivir en una zona de alta diversidad. Pero todo tiene un límite, claro.

Disfrutar de las pequeñas maravillas y guardar su secreto es un modo respetuoso de entender nuestra relación con el entorno natural.

Sacar a la luz los desmanes de unos pocos sobre el patrimonio de todos, es otro modo.

Cada cual a su manera.

Gracias por tu visita y comentario. Otro beso para ti.

Neli dijo...

Al igual que tú, la balanza de mis decisiones baja del lado de la naturaleza pura y virgen si se pudiera mantener, sobre todo algunos parajes, muchas montañas.

Es que duele que cambien el curso de la naturaleza poniendo "cables" en un lugar que no los ha pedido, volviendo "artificial" un paisaje que es totalmente natural. Así como todo el resto de cosas que has descrito en tu texto.

Una lástima, la verdad.
No me extraña que sientas la impotencia ante esto.

Un abrazo, Javier.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Dolor es lo primero que se siente, impotencia muchas veces: al comprobar la inutilidad de los esfuerzos realizados para preservar mínimamente nuestro entorno natural.
Apenas queda un rincón en nuestro país (ni casi en toda Europa) que no haya sido modificado o influido por la presencia y actividad humana...y eso no quiere decir que por ello hayan sido destruidos, la prueba es que muchos de esos parajes conservan una gran belleza y biodiversidad.
En este caso se trata de una saturación en el uso y abuso. La subida de la Vuelta fue simplemente la guinda. Un gesto que dice mucho acerca de la carencia de sensibilidad ambiental en algunas (demasiadas) administraciones autonómicas españolas.
Recibe otro abrazo, Neli, y mi gratitud por tus palabras.

Dylan dijo...

Que vergonha!

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

¡Sí, Dylan, vergonha/vergüenza debía darles a los responsables políticos!
Saludos y obrigado.