miércoles, 21 de abril de 2010

DEHESAS…Y DE LAS OTRAS (1)

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Dehesa de encinas. Extremadura.


CAPÍTULO 1: Defender el ganado. Mantener la biodiversidad

Dehesa viene de defensa, así se denominó en la Edad Media a las tierras acotadas, defendidas o cerradas, destinadas al pastoreo cerca de las poblaciones.



Monte con dehesa de encinas y enebros. Madrid.


Con el tiempo, dehesa dio nombre a uno de los paisajes rurales más propios, extensos y perdurables de Iberia: pastizales con arbolado disperso que soportan usos agrarios, ganaderos y forestales…y una elevada diversidad biológica. Diversidad más notable en dehesas que aúnan pasto, matorral y cultivos.


Dehesa de fresnos. Sierra de Guadarrama.


Todo en su sitio. La España mediterránea generó y atesora una rica diversidad cultural en cuanto a usos del territorio en régimen de dehesa. Se dan muy distintas variantes: de alcornoques, de robles o de quejigos, de fresnos, de enebros, de sabinas, de castaños…Aunque el modelo más característico es la dehesa de encinas.


Paisaje ganadero adehesado. Sierra de Guadarrama.


Contemplar una dehesa siempre relaja. Todo parece estar en su sitio. Hay árboles, sin ser demasiados ni demasiado juntos. Praderas amplias sin ausencia de sombra. Rodales de arbustos que no interrumpen el paso. Sin duda, es un paisaje amable...muy humano.


Dehesa de alcornoques. Extremadura.

Mucho, de poco, conservando bastante. Las dehesas no son bosques, sino una compleja explotación que mantiene buena parte de la flora, fauna y procesos naturales de un paisaje antes forestal. Pasto para vacas, ovejas y cabras. Cultivos de secano, frutos para los cerdos y el consumo humano. Madera, leña, corcho, carbón vegetal, plantas útiles, miel, caza...Y todo ello sobre suelos generalmente muy pobres. Ese es el gran acierto de las dehesas: obtener mucho, de poco, conservando bastante.


Extracción de corcho. Dehesa en Portugal.

Lograr una explotación tan eficiente no es tarea rápida. Siglos y milenios hay detrás. Tanto, que se sospecha que los pobladores ibéricos actuaron de antiguo seleccionando las encinas, eligiendo y favoreciendo aquéllas de mejor y más abundante fruto para formar sus dehesas.



Bellotas de encina (Quercus ilex subsp. ballota)


(Continuará...)
Al término de esta miniserie (de 3 capítulos) abriré la opción de comentarios.

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